Cómo limpio el sensor de mi cámara

Me acuerdo que en mis inicios en fotografía vivía en un continuo estado de shock debido al polvo que podía entrar en el sensor. Es por ello que siempre llevaba un objetivo todoterreno pegado a mi cámara no vaya a ser que entrara polvo. Y cada vez que entraba era un auténtico drama.

Sin embargo, ahora que tengo más experiencia, me he pasado al extremo contrario. Cada vez que salgo a fotografiar (que es casi todos los días) cambio de objetivos de media entre 5 y 10 veces, muchas veces con viento, polvo o lluvia, y el polvo que pueda entrar apenas me preocupa.
Una de las razones por las que ahora no le doy importancia es que las motas sólo se notan en superficies lisas, como cielos azules, y con diafragmas cerrados (a partir de F/11), y yo normalmente disparo a F/8. Además se pueden clonar fácilmente con la herramienta de Eliminación de Tinta Plana del Lightroom o ACR.
La otra de las razones es que limpiar el sensor es más sencillo de lo que mucha gente se crée. A continuación os explico los métodos que utilizo.

Pera de aire

Es el principal método de limpieza que utilizo. Unas sopladitas de aire con la pera y la mayoría del polvo desaparecerá. Esta operación ha de hacerse con la cámara boca abajo y el espejo levantado (para los que todavía usen espejo), y apuntando de dentro hacia afuera del sensor, para que el aire al rebotar en el sensor, arrastre también las motas de polvo que pueda haber en las paredes.
En una primera pasada se suele reducir el polvo aproximadamente en un 75% , por lo que podemos repetir la operación las veces que queramos.
Este método me ha resuelto la papeleta todas las veces excepto una, en la que un pelusón bastante grande se me quedó adherido, seguramente debido a que tenía algún tipo de grasa. Es entonces cuando no queda más remedio que utilizar alguno de los dos métodos siguientes.

Lapiz gelatinoso

Es un bastoncillo con cabezal gelatinoso que al aplicarlo sobre el sensor recoge en su cabezal el polvo que luego limpiaremos con unas tiras de papel. Lo compré porque todo el mundo hablaba bien de este sistema en Internet. Sin embargo, con este método no conseguí eliminar el pelusón, por no hablar del "cague" que da cuando el cabezal se queda pegado al sensor y hay que hacer bastante fuerza para despegarlo.
Por lo tanto es un método que a mi no me funcionó y por lo tanto desaconsejo, a pesar de ser un sistema que goza de buena reputación.

Eclipse

Con este sistema pude eliminar por fin el pelusón que se me resistió con los métodos anteriores. Se trata de una sustancia de secado ultra-rápido (parecido al alcohol isopropílico) con la que "fregaremos el sensor". Para ello debemos echar una gota (ojo, sólo una!) sobre un bastoncillo que previamente construiremos y daremos unas pasadas al sensor. Al estar el bastoncillo húmedo, eliminaremos todo rastro de polvo o grasa por el método de arrastre. Si te has pasado con las gotas es posible que quede una especie de rastro en el sensor, pero no te asustes, dale otra pasada con un bastoncillo seco y el rastro se irá. Si por lo que sea aún queda polvo o rastro podemos volver a repetir todo el proceso hasta que el sensor quede limpio.
El bastoncillo lo construí haciendo una tira con una tarjeta de crédito caducada y envolviendo y pegando en su extremo superior unas toallitas especiales para limpieza del sensor llamadas PEC PAD, que es donde echaremos la gota. Tanto el bote de Eclipse como las toallitas PEC PAD las compré por internet a través de esta página web

Resumen

Si no te gusta leer tochos (como es mi caso) aquí tiene el resumen:
Para limpiar el sensor utilizo la pera de Aire el 99'9% de las veces, y para el 0,1% restante utilizo Eclipse

Comentarios